Un cuento perfecto

¡Hola a todos! Para darle la bienvenida a la primavera hoy les voy a contar sobre el último libro de Elisabet Benavent, que salió en febrero pero a Uruguay llegó recién en agosto. Ya saben, pandemia… Así que al fin lo tuve en mis manos y ya les adelanto que es bastante gordito, pero se lee rápido. Los libros de Benavent tienen eso de adictivo que no dan ganas de parar de leer; ya de paso les hago una pregunta, ¿les gustaría que haga una entrada hablando de mis libros favoritos de la autora?

En esta nueva historia la valenciana nos presenta a Margot, una mujer de 35 años, heredera de una cadena de hoteles de la cual forma parte de la directiva y que se está por casar. Entonces el libro empieza contando lo que conocemos como “el final de los cuentos de hadas”, pareja perfecta que corona la historia con un beso en el altar. Pero no, nada más lejos de la realidad porque el día del casamiento, cuando los invitados ya están sentados esperando los primeros acordes de la música de entrada de la novia, esta sale corriendo con el vestido ya puesto en un intento por escapar de la presión que siente por todo aquello. No porque no quiera a su futuro marido, sino porque las expectativas que todos le ponen le vienen muy grandes y se siente acorralada en un mundo en el que no se siente ella misma.

“Ana Margarita Ortega Ortiz de Zarate era, en este caso, el personaje, lo que veían los demás miembros del Consejo del imperio familiar, las personas interesadas en las noticias de sociedad y el nombre que aparecía en los documentos oficiales. Para todo lo demás esa persona no existía. Y gracias a Dios, porque era un coñazo”.

La pobre no es que logró escapar a otra ciudad en donde nadie la conocía, no llegó muy lejos, así que tuvo que afrontar la situación y hacerse cargo de las consecuencias. El novio, Filipo, un italiano de película de esos que te cortan la respiración al pasar, estaba enamorado de Margot, pero no entendía la situación y estaba dolido, así que le dijo que se iba a tomar el verano, se iría a lo de su familia y en ese tiempo los dos podrían pensar, así cuando volvieran a verse tendrían más claro lo que querían. Bueno, lo que quería Margot, porque el estaba seguro de lo que sentía por ella.

En fin, que un buen día, las hermanas de Margarita, cansadas de verla angustiada y deprimida, organizan una salida. Las tres, se ponen a punto y se van a bailar a un boliche tipo antro, y aunque nuestra prota no está para noche loca, sus hermanas se enloquecen, se ponen finas de alcohol y ahí es cuando aparece David, el chico de la barra.

David era un chico de 27 años, tenia tres trabajos y vivía con su mejor amigo, la novia y la bebé de estos. Había sido recientemente dejado por una chica que lo llevaba por la calle de la amargura, pero que lo tenía loco.

Los dos de corazón roto se hacen amigos, se cuentan sus penas, deciden armar un plan para “recuperar” a sus parejas, y a Margot que ya tenía organizado un viaje a Grecia, se le ocurre invitar a David… Al principio este se hace un poco el orgulloso y le dice que no, pero termina cediendo.

“El amor nos pone a prueba. No duele, en absoluto, pero casi siempre exige de nosotros mismos más madurez, menos egoísmo, más valentía. No diré que el amor sea complicado, todo lo contrario. El amor es sencillo, es fácil, es divertido…, pero la vida no siempre lo es”.

En fin que, la trama y lo principal de esta historia es ese viaje que hacen Margot y David, porque si bien hacía un par de semanas que se habían convertido en buenos amigos, la realidad era que no se conocían en profundidad. Era fácil para ellos estar con el otro, conversar, contarse cosas les salía de manera natural, como si los dos necesitaran de esa atención que se daban. Mientras que David era extrovertido, un loco enamorado del amor y soñador; Margot era comedida, reservada y siempre hacía lo que se suponía que tenia que hacer, no lo que ella tenia ganas de hacer. Así que los dos aprendieron del otro y se ayudaron a sobrellevar las penas hasta que la piel les ganó.

No es un libro de Betacoqueta si no hay piel, sexo y muchas sabanas enredadas, así que imagínense lo bien que la pasaron los personajes en aquellas playas de ensueño y los hoteles más espectaculares. Creo que acá la autora hizo el mejor despliegue de escenarios, no fue comedida como Margot a la hora de describir aquellas habitaciones y las islas en donde los personajes se tiraron al sol y se bañaron.

A la cita de más arriba quiero agregarle que el amor es inesperado y algunas veces inoportuno… Pueden estar de acuerdo o no, después me dicen. Pero como se imaginarán los personajes se enamoran, de a poco, despacito y con un poco de miedo, porque hay muchas diferencias entre ellos y eso les pesa un poco. De acá en adelante no les voy a contar más porque si no les arruino la historia, pero lo que si voy a decirles es que el final me sorprendió un montón.

Ustedes pensarán que por el título esta historia es un cuento perfecto, pero la verdad es que no. Y eso es con lo que quiere romper Benavent, que si bien hay muchas cosas que parecen idílicas, el final no es de cuentos si no que es muy parecido a la realidad, por eso ella escribe dos y la lectora elige con cual quedarse. Sinceramente eso me pareció muy novedoso, nunca había leído una historia con dos finales.

Mi opinión es que es un libro lindo con una historia diferente, personajes reales y que intentan encontrarse en el mundo, hacer su camino. Como siempre no cuesta imaginarse estar ahí porque las descripciones de Beta son tan explícitas que te envuelven y te hacen parte. Yo ya elegí el final del cuento, ¿vos cuál elegirías?

Los saluda,

Un comentario sobre “Un cuento perfecto

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s